
Luché contra Ahab, que había desposado a Jezebel, la sacerdotisa de Baal, hija del rey de Sidón de Fenicia, cuya maldad llevó a la muerte a los otros profetas de Israel, y os hizo invocar la sequia sobre Samaria. Anuncié vuestro mandato antes de que se cumpliera vuestra palabra, pues aún creíais en el poder de la redención; los templos de la deidad cananea no eran de vuestro agrado, quizás Gassiel hubiera opinado de otra forma.
Viví junto al este del Jordán, junto al arroyo Cherith, alimentado por los cuervos. Me mandaste acudir a la ciudad de Zarephatho, en Fenicia, donde aquella viuda me concedió sus últimos alimentos, confiando en vuestra palabra, y aún a riesgo de la vida de su hijo, que acabaría por morir ante el desconsuelo de su madre. Mis manos devolvieron su alma a aquel cuerpo, la única esperanza de los mortales en ver dilatado el tiempo que les queda. “[…] la palabra del Señor en tus labios es la verdad”. Volví a Jerusalén, y en el monte Carmelo derroté a cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y a cuatrocientos profetas de Asherah, momento en el que decidiste terminar con la sequía, y decidí acabar con la vida de ochocientos cincuenta hombres. Crimen por el que me enfrentaría por primera vez a la sacerdotisa Jezebel.
Me animaste a seguir con mi camino cuando no deseaba vivir; entonces vino Gabriel, pues aún creía en tu palabra, y temía el poder de los primeros nacidos en el mundo. Me alentaste en el Monte Horeb, donde Moisés recibió el Torah, y me enviaste a Damasco a designar a Hazael como rey de Siria, a Jehu como rey de Israel, y a Elisha como mi discípulo. Faltaba poco para encontrar la Golconda, para volver a estar tu lado, Samael.
Elisha recogió mi capa cuando cayó al suelo. Aún me pregunto el significado de los múltiples nombramientos, ahora que el pueblo elegido parece relegado ante los caprichos de tu hermano (que ha unificado a los descendientes de Abel), todos tus esfuerzos han fracasado. El tiempo del que dispones está enmarcado por las generaciones mortales de Su creación, tu salvación está ligada a la suya propia. Sigues buscando las respuestas en los corazones más puros, intentando encontrar aquellos que no se corrompan a través de los siglos. Pero has olvidado la salvación de Su pueblo, y ya no necesitas a tus antiguos profetas. Quizás sea el final de nuestro tiempo, ahora que nos has abandonado, nos entregaremos a nuestro destino, seguiré esperando en el Sheol a que vuelvas a necesitar de mis servicios, a que vuelvas a darme una oportunidad para evitar la Gehena.
Ojalá mis hijos hubieran recordado mis sacrificios, el dolor de mi existencia y el significado de vuestra palabra. Ahora que el tiempo ha acabado con aquellas doctrinas, están ya perdidos, ya olvidados. No dejéis que la iniquidad de vuestro hermano los condene a todos, y permitid que vuestros otros hijos, los portadores de sombras, acaben con mis chiquillos, con los falsos profetas. Quizás mañana, cuando vuelvas a pronunciar mi nombre, nos encontremos a Su lado; quizás mañana.
El I YHVH
(Eliyahu, s. IX aC).
5 Comentarios:
¡Feliz 2.011!
Te deseo lo mejor para el próximo Año.
Feliz Año Nuevo a todos, gracias por hacer que el blog sea tan entretenido.
Bs
Y de nuevo el mejor comienzo posible del año junto a los mejores acompañantes. Gracias por dejarme compartir con vosotros las primeras horas del año 2011. Y las perspectivas que se abren para nuestros personajes son tan amplias que me lo voy a tomar con mucha calma para no perderme ninguna de ellas.
PS: Y sí, por mucho que me me esfuerce, Jeannine siempre será especial. Pero no se lo digáis a ella, que se lo cree demasiado.
Querida Windumanoth, gracias por seguir pasándote por aquí, para mí siempre serás un referente de este blog. Yo también espero que el año que ha comenzado te depare buenos momentos. Muchos besos!
Los mejores acompañantes, Maurice, crean siempre los mejores momentos. Gracias. Un año más y aún no he notado el invierno.
El I YHVH? Dios? ando un poco perdida...
Feliz 2.011 también para vosotros!! será un gran placer seguir leyendoos durante este año.
¡¡Feliz 2011!!
Que los dioses (todos menos Hermes) os bendigan y vuestros sueños se cumplan.
Lunátika, no preguntes que seguro que es el saludo secreto de una secta...
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